martes, 21 de octubre de 2014

El tiovivo muerto

Aquí donde la vida
roza a la muerte,
aquí donde se escondía 
la ilusión de los niños,
aquí donde nada importaba 
durante unos minutos,
aquí donde eras feliz,
aquí donde los sueños
se hacían realidad.


Ahora vives tu sueño
de una noche de verano, 
mientras yo paso mis inviernos
entre pesadillas sin ti.

Ya nadie monta en este tiovivo,
nadie elige la magia a la realidad,
nadie me acompaña en esta noche.
Así que observo con los ojos más tristes 
y la sonrisa más rota, 
al cielo mas gris,
tumbado y arropado 
por las lágrimas
áureas
caídas
de los árboles.

Él me contesta que un día vio ilusión, 
gente que contaba en besos 
y no en minutos, vio felicidad 
y que ahora, en este tiovivo, todo está muerto.