Un día me dijeron
que si sigo tapándome los ojos
para mirar sólo con el corazón
acabaré con cataratas en el alma.
Yo les hice caso
y empecé a grabar olvidos
a modo de escudos,
y excusas para no soñar
en otras almohadas.
Un día me dijeron
que las chicas como tú
llevan el desastre
escondido en los hoyuelos
y que te hacen perder
la cabeza,
los amigos,
la casa,
el norte,
el mundo
(y los pantalones).
Yo les hice caso
hasta que volví
a encontrarlo todo
cada vez que me lanzaba
al abismo de tus ojos.
Un día me dijeron
las reglas para no sufrir
y las rompí todas
por sufrir contigo
una noche más.
una noche más.