viernes, 19 de junio de 2015

Al chico angustiado de Alcalá

Con el humo
del despertar en el balcón,
he visto entre tu preocupación
algo de vida queriendo salir.

He visto cómo arrugabas
el periódico de hoy
entre tus dedos empapados,
tus dedos que temblaban
apretando fuerte para que las letras
cayeran al suelo,
y cualquier policía 
las pisotease.

He visto en tus ojos,
un grito de socorro,
y en tus labios,
una lágrima a la fuga.

Tu corbata de doble nudo 
se hacía 
triple 
en tu garganta,
y los ruidos de la sobremesa
con su café, 
te agitaban la respiración 
como a un inocente
en el corredor
de 
la
muerte.

He visto en un segundo 
que no pertenecías 
a este mundo.
Me visto en otro
y bajo a proponerte
entrar al mío.