jueves, 22 de mayo de 2014

El cofre del tesoro

¿Dónde se esconde el poeta del café de ayer?
El que observaba desde su ventana el mundo
con la ilusión de un infante,
con el amor de una madre.

¿Dónde se esconde el que en servilletas
escribía los más bellos versos?
El que no temía gritar y proclamar
que su corazón estaba a punto de estallar,
el que no temía ser el loco de su ciudad.

¿Dónde se esconde el pintor de la calle mayor?
El que llenaba de color las aceras y avenidas,
el que con un pincel creaba tierras
y las hacía conocidas.

¿Dónde se esconde el que retrataba
con la majestuosidad de mil amaneceres
al amor de su vida?
El que luego abrazaba su obra,
el que la sentía y con ella en uno se fundía.

¿Dónde se esconde el músico de los jardines?
El que con una simple nota
te sacaba del espacio y del tiempo,
el que hacía que los árboles
bailasen un vals con el viento.

¿Dónde se esconde el que componía de madrugada?
El que era despertado por un sueño
y necesitaba reconciliar al pentagrama con sus notas,
el que se desprendía de un trozo de alma en cada partitura.

¿Dónde se esconde el filósofo de las academias?
El que dialogaba mientras disfrutaba
de la grandeza del mundo,
el que te hacía dudar hasta de tu propia existencia.

¿Dónde se esconde el escritor, dónde el escultor,
dónde el orador,dónde el actor?
¿Dónde escondieron el arte
que tanta falta hoy hace...?

Lo enterraron en un cofre,
con el amor, la fantasía y el dolor,
con la ilusión, la pena y la emoción,
con la magia del corazón.

¿Dónde escondieron el arte
que tanta falta hoy hace...?
Lo enterraron en un cofre,
que al más allá se llevaron con ellos.

Esos poetas, esos pintores,
esos músicos, filósofos y escritores,
esos escultores, oradores y actores.

Esos que al mundo dejaron vacío,
y a sus corazones rebosantes de sentimientos
de sus ya lejanos amoríos.

viernes, 9 de mayo de 2014

Mi princesa

Ven, dame la mano, princesa,
déjame hacerte viajar.
Ven, dame la mano, princesa,
huyamos de este mundo
en el que no terminamos de encajar.
Ven, dame la mano, princesa,
permíteme hacerte feliz de verdad.

Volemos alto, tan alto,
que ni las nubes
puedan pararnos los sueños.
Volemos allá donde el viento vaya
y el cielo es más azul,
allá donde las estrellas te iluminan con su luz.
Volemos a donde nadie nos conozca,
donde sólo seas princesa para mí
cada noche en nuestra cama
y cada vez que me pierda
en tus ojos de enamorada.

Ven, dame la mano, princesa,
volvemos a los parques de Tokio,
que te haré el más bello de los collares
con esas flores que tanto te gustan,
¡que no quede una sola mujer
sin envidiar tu belleza,
ni un solo hombre sin querer estar en mi lugar!

Ven, dame la mano, princesa,
volemos a los desiertos de Arabia,
burlémonos de los cuarenta ladrones,
admiremos sus caras de asombro,
sus ojos repletos de lágrimas
y sus gritos de frustración
al saber que el mayor de los tesoros
me lo llevé yo al conocerte.

Ven, dame la mano, princesa,
volemos a los puertos ingleses,
robemos un barco
y vivamos mil y una aventuras,
¡que hasta el mismísimo Barbanegra
tema pronunciar nuestros nombres
y se le encoja el alma
sólo de escuchar nuestra espada
cortar el aire de los fríos mares
que de la mano surcaremos!

Ven, dame la mano, princesa,
volemos a las calles de París,
juguemos al escondite
con el resto del universo,
que nadie nos siga la pista,
que seamos más veloces  y perspicaces
que la sombra de Peter Pan
y que ni Campanilla nos sepa encontrar.

Ven, dame la mano, princesa,
volemos hasta una góndola de Venecia,
allí mismo sonríeme
mientras te pido matrimonio
 y salta conmigo,
y nada,
y ríe,
y baila en el agua,
siente conmigo, princesa,
las miradas de los que nos acusan de locos
mientras saboreas mis labios con los tuyos.

Ven, dame la mano, princesa,
volemos a donde menos te lo esperas,
volemos a donde nacen las ilusiones,
la magia y las emociones.
Primero iremos a Escocia,
a ver el cielo más azul como te prometí.
Después Nunca Jamás nos espera,
para volver a ser los piratas
más feroces de los 7 mares
y rescatar a los niños perdidos,
que yo los querré como si fueran míos.
Regresemos al tiovivo de Amèlie,
¡y adelante!
Su corcel la espera, princesa,
llega tarde a un baile, ¡y aún sin vestido!

No pasa nada, mi reina,
daremos vueltas aquí toda la noche,
y bailaremos con la Luna,
como a ti te gusta,
tú y yo contra el mundo,
y que nadie nos pare.

sábado, 3 de mayo de 2014

Locuras de adolescente

Serán locuras de adolescente,
desvaríos de una pobre inocente,
pero te siento muy dentro de mí,
tu llamada lleva mi nombre,
y me da miedo contestar.

Serán locuras de adolescente,
amoríos pasajeros de abril,
pero qué casualidad,
que me enamoré de ti.

Serán locuras de adolescente,
algo incongruente,
simples venazos,
pero que me hacen buscar tus brazos.

Serán locuras de adolescente,
susurros en mi cabeza,
fuego en mi corazón,
que si no los escucho
y no lo siento, me volverán loca.

Serán locuras de adolescente,
pero ni para mí eso suena convincente.