Empezando por el final,
diré que necesitaba más clases de historia;
donde no se contaban las cabezas cortadas,
ni las tierras conquistadas
o las campesinas esclavizadas.
Necesitaba más clases de historia
donde enseñásemos los mares surcados
por reencontrarnos tras meses separados,
donde contradijésemos a Copérnico
y dijésemos que la Tierra
gira al rededor de tu mirada.
Necesitaba más clases de historia
donde recitar la Ilíada
coronarte como única Helena de Troya,
y perder mi reino mil veces,
si a cambio cada uno de tus besos
pasaba a ser mi patrimonio.
Necesitaba más clases
donde explicar a los chavales
que si bailaba contigo, la música sobraba,
que tú eras el más bello de los poemas
y el rostro que cualquier pintor
moriría por retratar.
Pero todo acabó antes de empezar,
y como en las clases de historia,
las que tú y yo siempre hemos odiado,
te cortaron la cabeza,
te desterraron de tu hogar
y te esclavizaron antes de poder volar.
Terminando por el principio,
diré que siempre serás la protagonista
de todas mis historias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario