domingo, 19 de abril de 2015

Puntos.

He llegado al punto,
de pedirte permiso
para perderme en tu desastre.

Y ya luego,
si te apetece,
me buscas por tu cuello.

He llegado al punto,
de querer subir contigo
hasta el décimo cielo;
siete eran pocos
para un ángel como tú.

Y ya luego,
si te apetece,
bajamos de las nubes
a tu cama.

He llegado al punto,
de echar de menos al frío,
para matar entre mis brazos
cada escalofrío que te consume.

Y ya luego,
si te apetece,
hacemos arder Londres
desde tu alcoba.

He llegado a tantos puntos,
que no termino ningún poema
que hable de ti,
y el suspense me mata
cada vez que me atrapa.

He pensado
que el problema está
en que no sé poner punto y final
a nuestra historia.

He pensado
que eres mi único punto débil,
porque cada vez que vuelves,
me partes.

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