lunes, 28 de abril de 2014

Uno, dos y tres...

Uno, dos y tres...
eran los segundos 
que tardaba en respirar
y sentirte dentro de mí.

Uno, dos y tres...
eran los minutos 
en los que mi mente se perdía,
y allá lejos se fundía con la tuya.

Una, dos y tres...
eran las horas que llevaba
en aquel tren
con el mundo del revés.

Uno, dos y tres...
serán los días 
en los que te conviertas
en el diccionario de mi vida.

Uno, dos y tres...
serán las semanas que seguiré escuchándote 
desde el fondo de mi alma
cuando tenga que partir.

Uno, dos y tres...
serán los meses que lloraré 
si te suelto de la mano, 
hasta que me vuelvas a agarrar.

Uno, dos y tres...
serán los años
que tardaré en descubrir que nada vale la pena 
si no lleva tu firma.

Una, dos y tres...
serán las décadas que necesitaré 
para grabarte a fuego en mi corazón
y ser feliz para toda la eternidad.

Pero ni una, ni dos, ni tres,
podrán ser las vidas donde llegue
a amarte la mitad de lo que me amas tú.

domingo, 27 de abril de 2014

Arde, Troya

Arde mi Troya, arde.
Arde mi Troya, todo por ti.
Arde mi Troya, aviva el fuego de mi interior.
Arde ciudad majestad, para iluminarte.

El incendio no me deja respirar,
las llamas me abrasan la piel,
pero Troya, ¡mi Troya!
Arde, si es el único modo
de que veas mi amor.

Te conozco desde tu más tierna infancia,
te llevé de la mano en tus primeros pasos,
aunque no me vieses,
estuve siempre ahí.

Te vi reír, y te vi llorar.
Todo entre los muros de Troya,
la misma que ya se consume.

Pero no sufras por Troya,
¿no lo ves?
De sus cenizas resurgirá tu reino.
¿No lo ves?
De sus cenizas renacerá el amor.
¿No lo ves?
Mi Troya no arde ya.

No hagas que haya valido la pena,
haz que el ardor de Troya, mi Troya,
haya valido la alegría.

Te guiaré por los caminos,
para que sepas
dónde construir mi nuevo reino.
Te diré qué comer,
y de qué agua beber.
Tu cierra los ojos,
déjame actuar,
confía en el rey caído de Troya.

jueves, 24 de abril de 2014

Ese adiós, nuestra despedida

Cuando sople el viento,
pensaré en ti.
Cuando sonría un niño,
pensaré en ti.
Cuando vuelva el invierno,
y vuelva a llover,
lloraré por tu ausencia.

Por no saber siempre valorarte,
por rechazarte,
cuando sólo querías amarme.
Por caminar, cuando me pedías correr.
Que ya lo decía Bécquer,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
esas… ¡no volverán!

Pero tú siempre vas a estar,
me has dado tanto…
y aun así siempre quiero más.
Te quiero a ti,
te quiero conmigo,
te quiero a mi lado
hoy, mañana y siempre.
A lo mejor San Agustín tenía razón
y tarde te amé…

 Qué bonito es soñar,
pensar que caminaré de tu mano
toda la eternidad hasta el acantilado.
Y qué horrible es conocer el camino real,
donde lo único recto que hay es la cruz.

Nuestras miradas se cruzan,
tú me sonríes con melancolía,
cómo me asusta la idea
de no encontrar de nuevo tus ojos,
los que tan amada me hacen sentir…
No lo soporto y bajo la vista.

Me tendré que conformar
con los recuerdos,
con el primer día
y su abrazo de acogida,
con el último
y ese adiós que se nos clava en el alma.

Porque la despedida más dura
es la que te deja sin respiración,
y no sabes cuándo te soltará…
no sabes cuándo volverá.

miércoles, 23 de abril de 2014

Cuando te enamoras

Cuando te enamoras,
descubres millones de sensaciones,
descubres que millones de cosas
no son lo que parecen.

Cuando te enamoras,
descubres que el sol sale por una razón,
con una misión y cada día
lucha por mantenerse allí arriba.

Cuando te enamoras,
comprendes que cada sonrisa
vive por alguien
y cuando se va,
también tiene un nombre detrás.

Cuando te enamoras,
aprendes que la mejor manera
de aprovechar el tiempo,
es con esa persona especial y que así,
las horas parecen segundos.

Cuando te enamoras,
ves que el mundo va más allá
de nuestra superficialidad,
todo es mas humano,
sin odio ni rencor.

Cuando te enamoras,
entiendes el significado
de los "siempres" de Snape
y de los "juntos" de la Chica en llamas.

Cuando te enamoras,
pasas a tener una visión de la perfección
con nombre y apellidos,
y no la cambiarías por nada ni por nadie.

Cuando te enamoras,
aprendes a volar con los pies en la tierra,
con tu alma a años luz en el cielo.

Cuando te enamoras,
te haces fuerte, para proteger tu tesoro,
como Smaug la piedra del arca,
el corazón de la montaña...
Como un niño su chupete.

Cuando te enamoras,
das gracias por cada segundo de vida,
por cada inspiración.

Cuando te enamoras,
descubres que Juana la loca,
no estaba tan loca.

Cuando te enamoras,
te transformas en poeta,
porque... ¿qué es el poeta?
Sino un hombre enamorado,
con el deseo del ser amado.