Olvídate de todo por un momento y piensa: ¿De
verdad es esto lo suficientemente importante como para que me estrese, sulfure
y agobie? Si la respuesta es no, siéntete libre, sé feliz, no busques más. Si
la respuesta es sí, busca el origen de tu problema y arráncalo. No debe poder
contigo. Tú eres el dueño de tu vida, no tus problemas. Si algo no te gusta o
no te hace feliz, no huyas o te alteres, sólo cámbialo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario