Tú. Tú, que no confías en los demás. Tú, que
te crees valiente. Tú, que crees que no necesitas ayuda. Tú, que crees que
mereces todo lo malo que te pueda pasar. Tú, que te muestras indiferente. Tú,
que te consideras un error. Tengo algo que decirte: confía en mí y en ti mismo.
Confía en esos amigos que cuando ven que te has caído, quieren ayudarte a
levantarte. No te van a soltar. Todos necesitamos un hombro en el que
apoyarnos, por eso no somos más débiles. No reprimas tus sentimientos, no eres
peor ni mejor persona por llorar, reír, sentir rabia, odio o amor. Todo es un
ciclo. No confías en el mundo, porque es horrible, pero sólo es así porque
falta tu sonrisa. Cada minuto que paso intentando ayudarte no va al vacío. No
malgasto el tiempo. No cometo un error. Son los momentos que mejor he
invertido, pues mereces ser feliz, salir de tu pozo, porque eres genial. Lo
único que tienes que hacer es saltar a ciegas y creer. Creer que puedes con
todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario