Hoy mi clase olía a ti,
y al cruzar el umbral
de tan austero y frío portal,
una ola de calor
recorría todo mi cuerpo.
Hoy mi clase olía a ti
y cada vez de respiraba,
miles de caricias volvían
a rozar mi piel.
Hoy mi clase olía a ti,
y sin quererlo,
cerraba los ojos,
para volver a nuestras calles de París,
y volar de tu mano hasta llegar al Sol,
hasta fundirnos en él.
Hoy mi clase olía a ti,
y volvía a vivir
cada segundo a tu lado,
volvía a luchar por tu amor.
Hoy mi clase olía a ti,
hoy mis labios sabían a ti,
hoy el viento susurraba tu nombre,
hoy y siempre, vives en mi alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario